Enrique Vila-Matas les otorgó un lugar privilegiado en las reflexiones de su
Dietario voluble y el director Bong Joon-ho planteo una interesante hipótesis sobre la vida urbana en el último corto de la película
Tokyo!, tomándolos como referencia.
Son los
hikikomori, palabra japonesa que designa a aquellos jóvenes reacios a socializar, que se encierran en su casa o habitación por largos periodos de tiempo, manteniendo efímeros contactos con el mundo exterior a través de internet, el teléfono y la televisión.
Recuerdo que de niño yo tuve un primo
hikikomori, aunque el término no se inventaba aún. En ese entonces él tenía poco más de 30 años, vivía en casa de sus padres, había concluido sus estudios de contador público pero trabajaba medio tiempo lavando autos, la tarde la dedicaba a escuchar música, siempre estaba bebiendo una cerveza pero nunca lo vi ebrio y cuando había fiestas o reuniones en su casa siempre echaba doble pasador a la puerta de su habitación.
Era todo un logro (supongo) para él, mantener su privacidad intacta, tuvo siete hermanos, otro hombre y seis mujeres, la mayoría de ellas extrovertidas, incluida una que acabó de misionera en Brasil.
No podría calificarlo como se hace por lo común con los
hikikomori que viven con sus padres, de soltero parásito, ya que si bien él consumía de todos los bienes de la casa, también aportaba cosas, como por ejemplo un gran televisor de 70 pulgadas, una videocasetera, un estéreo.
¿Cómo se explica que lavando autos ganara para esos lujos? La verdad no estoy seguro, mi padre decía que básicamente ahorraba, es decir no pagaba renta, luz, teléfono, comida, no tenía hijos, ni esposa, ni novia, ni amigos, la ropa se la compraba su mamá.
Su sueldo íntegro se iba en aparatos electrónicos tanto para él como para su familia, aunque por supuesto él rara vez utilizaba aquellos destinados al uso común. Las pocas veces que vi su cuarto, comprobé que tenía lo mismo que la casa pero en versión reducida, una televisión de 14 pulgadas, una videocasetera más pequeña, una grabadora.
¿Qué fue de él? Lo que será de todos, murió. Lo encontraron flotando en la bañera. Solía pasar largos ratos sumergido en el agua escuchando música, al parecer fue un descuido, se electrocutó cuando el armatoste se cayó en la tina, aunque otros dicen que se suicidó. Aseguran que lo último que escuchó fue una canción de los
Caifanes, aquella que decía que fuéramos a dar
una vuelta al cielo para ver lo que es eterno.
Yo me inclino por el accidente, a su manera mi primo
hikikomori sobrellevaba bien la vida. Como sea, ahora mismo me lo imagino inmerso en la más profunda soledad, con una cerveza en la mano, disfrutando de lo más feliz de todo ese silencio.